Foto tomada por Rafa Téllez.Hoy se inaugura la primavera de 2010, para celebrarlo, mi compañera y yo, hemos sembrado unas cuantas plantitas de tomatera, pimiento y calabaza.
El campo está espléndido y verde tras el largo gris y lluvioso invierno, las hierbas silvestres (que nunca son malas hierbas) han crecido con profusión sacando del fondo de la tierra nutrientes que aportaran a las plantas cultivadas. No es necesario añadir abonos artificiales, ni por supuesto herbicidas: las plantas muertas abonan a las nuevas.
La práctica de trabajar la tierra es muy agradable y enriquecedora, os animo a todos/as a cultivar alguna plantita: no es necesario un huerto, un macetero basta para cultivar tantas plantas beneficiosas...
Una segunda práctica es cultivar e nuestro interior plantas de comprensión, empatía, escucha mutua etc... La primavera también es una buena época para ello, si tomamos consciencia de recomenzar y renacer en parte en primavera, veremos pronto brotar las semillas positivas que guardamos en nuestro interior.
Os recomiendo la lectura de
Thich Nath Hanh, es un monje Zen vietnamita que utiliza mucho la metáfora de las semillas y el cultivo de la consciencia, sus prácticas de meditación y autoconocimiento se enfocan desde un punto de vista adogmático que las hace accesibles a cualquier persona.
Para profundizar sobre la práctica de este maestro de la plena consciencia podéis pinchar en:
Thich Nath Hanh.
Foto tomada por Rafa Téllez.Y sobre todo tenemos que recordar que, una vez sembradas, hay que regar la plantas regularmente...